Vino ecológico: una idea rentable para visionarios

A veces, ser visionario no es apostar por otro tipo de servicios o productos a los que la gente de un determinado lugar ya está más que acostumbrada. A veces, ser visionario es apostar por un producto que la gente puede llegar a conocer, pero dándole otra forma, apostando por él de una manera muy diferente a lo que se ha venido haciendo durante años anteriores. Esa también es una manera de anticiparse a la competencia y de llamar la atención en mucha mayor medida que el resto. Hay que ser originales y, para ello, a veces es necesario darle una vuelta de tuerca a algo que ya conocemos.

En los párrafos que siguen, vamos a hablar de cómo apostar por un producto como lo es el vino, que es algo de lo más característico en una sociedad como la española, puede ser también un motivo para considerar a una persona como visionaria. No cabe la menor duda de que este producto es de sobra conocido por millones de personas en nuestro país. Y es que es una de las bebidas más consumidas en España. Sobre el papel, alguien que entra a este sector no sería considerado un visionario precisamente. Pero lo cierto es que puede llegar a ser posible que realmente lo sea.

¿Cómo puede ser una persona visionaria apostando por el vino? Hay varias alternativas, pero una que todavía no ha explorado mucha gente es la que tiene que ver con la producción de un vino ecológico. Teniendo en cuenta la gran tendencia que existe en los tiempos que corren por preservar nuestro medio ambiente y la salud de nuestro cuerpo, apostar por el vino ecológico puede llegar a ser una idea excelente. Nos extraña que muchas personas todavía no hayan apostado por este asunto y, desde luego, nos parece el momento ideal para hacerlo.

El vino ecológico es uno de los productos del futuro. Y, quien sea capaz de darse cuenta de ello, va a ganar mucho dinero a medio o largo plazo. Según hemos podido saber gracias a los profesionales de una entidad como Bodegas Bocopa, todavía no son muchas las entidades que se han dado cuenta del futuro que tiene este tipo de productos. Por eso es importante ponerse manos a la obra desde ya. Ser visionario siempre tiene muchas ventajas y ningún inconveniente y, en el caso que atañe a un producto como lo es el vino, tan reconocido en nuestra tierra, la apuesta por la ecología es realmente necesaria y será bien valorada entre los consumidores.

Además, nos encontramos en un momento perfecto para el vino porque los productores, tal y como aseguraba una noticia publicada este mismo mes de febrero en el diario Expansión, esperaban un 2019 bastante positivo. Si tenemos esa cuestión también de cara, ¿qué es lo que nos impide desarrollar una nueva línea de negocio que encuentre en los vinos ecológicos a sus principales protagonistas? Es una pregunta que muchos tendrían que empezar a hacerse porque permite seguir compitiendo en precios y porque el mercado es amplio y poca la oferta que existe en él.

La producción de la campaña del año pasado fue realmente positiva en función de los números que dejó la misma. En total, y según una publicación de la agencia de noticias Europa Press, fueron 49’2 millones de hectolitros los que se produjeron en el interior de nuestras fronteras. No cabe la menor duda de que se trata de una producción más que importante, una de las más grandes que se han realizado el año pasado en toda Europa. Es evidente que esto es un fiel reflejo de que el vino tiene tirón en nuestro país y que la propia tradición que implica en muchos de los eventos que se celebran aquí garantizan que se va a seguir consumiendo en los próximos años.

El ecológico, la clave para que el nuestro sea el mejor vino del mundo 

Son muchos los expertos que apuntan que el vino de nuestro país es uno de los mejores del mundo. Es algo lógico teniendo en cuenta los resultados en cuanto a venta y facturación de los vinos españoles en el extranjero. Para terminar de confirmar nuestra potencia en el sector y hacer de nuestros caldos los mejores del mundo, es necesario que apostemos por un vino ecológico antes de que nadie se adelante y se cubra de gloria. Si somos capaces de adelantarnos en este asunto, por ejemplo, a los franceses (que suelen ser nuestros grandes competidores a nivel mundial), tendremos vía libre para ser líderes mundiales en cuanto a calidad y producción de vino.

Seguir este tipo de estrategias es algo que sabemos que terminará adoptando todo el mundo. Lo importante es ser los primeros, obtener un beneficio tremendo mientras lo seamos y saber comunicarlo. Porque apostar por la ecología es algo que no solo trae beneficios económicos, sino también una reputación mejor de nuestra imagen de marca. Y la mejora de nuestra política social corporativa. En un mundo como en el que estamos, todo esto es realmente importante. Y quien no lo sepa ver, se quedará rezagado en comparación con su competencia.