Rehabilitación sostenible

Los efectos del cambio climático están haciendo mella en grandes sectores de la industria. No solo las empresas siguen esas tendencias hacia el desarrollo sostenible que equiparan empleados, reciclan y entran en la dinámica de mantener a flote el medio ambiente. Ya es conocido el tema de las casas pasivas. Esas que son sostenibles de por sí y reducen el impacto medioambiental. En ese aspecto, la arquitectura y las empresas constructoras van más adelantadas de lo que cabe presuponer.

Los efectos del cambio climático están haciendo mella en grandes sectores de la industria. No solo las empresas siguen esas tendencias hacia el desarrollo sostenible que equiparan empleados, reciclan y entran en la dinámica de mantener a flote el medio ambiente.

Ya es conocido el tema de las casas pasivas. Esas que son sostenibles de por sí y reducen el impacto medioambiental. En ese aspecto, la arquitectura y las empresas constructoras van más adelantadas de lo que cabe presuponer.

Lo cierto es que está muy bien que las viviendas de nueva construcción sean todo lo sostenibles posibles y se utilicen materiales que no afecten tanto al medioambiente.

Pero ¿qué sucede con las casas y edificios ya construidos? Realmente hay muchos más edificios no sostenibles que sostenibles. Es algo que inevitablemente es así, pero se puede cambiar.

Geneo cuenta con expertos que nos han hablado de la posibilidad de rehabilitar edificios para convertirlos en edificios sostenibles. Esta rehabilitación, abarca desde viviendas particulares hasta edificios gubernamentales.

La propuesta es interesante. Para aquellos que estén planeando reformar la vivienda o un edificio, deberían tener en cuenta que pueden hacerlo de una forma sostenible.

Los beneficios de tener este tipo de construcciones son numerosos. No solo para quien se encargue del trabajo, si no para el beneficiario del mismo. Poseer una vivienda sostenible, no solo reduce la huella medioambiental. Conlleva una inversión que a largo plazo se amortiza, pues la vivienda será mucho más eficiente.

En este momento en el que los recursos parecen estar mermados y se encarecen los suministros de forma exponencial e imparable, contar con edificios que se retroalimentan es una solución. El ahorro en energía y todos los beneficios que eso conlleva para el planeta y por supuesto, la economía, no deben subestimarse.

Eficiencia para todos

La mayoría de los edificios de nuestro país, son altamente ineficientes. Los aislamientos térmicos son tan inadecuados como las descontroladas filtraciones de aire. Estos dos factores influyen directamente en el gasto energético. Las calderas para calentar los edificios tampoco son especialmente eficientes y ese, es otro factor a reconsiderar.

Es fundamental y primordial alcanzar los objetivos comprendidos en el Pacto Verde Europeo para poder tener un mundo mejor.

Dotar a las viviendas y edificios de sistemas de recuperación de calor y utilizar fuentes de energías renovables, como la fotovoltaica o la eólica para obtener energía. Contar con más instalaciones que permitan reutilizar las aguas residuales o geotermia para mantener el calor de las viviendas. Son pasos encaminados a la eficiencia energética y la sostenibilidad.

En las construcciones actuales empiezan a tenerse en cuenta todos estos factores. Los arquitectos ya dedican su talento a diseñar edificios y viviendas dotados de todos los recursos que se puedan utilizar para alcanzar la eficiencia.

Queda pendiente el asunto de las viviendas y edificios ya construidos. Aquellos que hay que preservar por su importancia o relevancia etc. En ese sentido, hay buenas noticias. Se puede rehabilitar o reformar el edificio o la vivienda para hacerlo sostenible sin necesidad de hacerlo de nuevo. Al menos en la mayoría de casos.

Hay que tener en cuenta a la hora de llevar a cabo la rehabilitación, que hay que utilizar un aislante térmico que sea continuo y cuente con mucho espesor. Los aislantes térmicos de buena calidad y bien colocados, reducen los gastos energéticos ya que mantienen los espacios aclimatados.

En la reforma conviene eliminar los puentes térmicos ya que por ellos se escapa el calor y dificulta el calentamiento homogéneo de las estancias.

No hay que olvidar prestar mucha atención a puertas y ventanas. Deben ser de buena calidad y altas prestaciones y por supuesto, estar bien colocadas para crear ambientes herméticos.

Procurar una gran hermeticidad sin descuidad la ventilación, para optimizar la calidad del aire. Mantener una buena recuperación del calor de la vivienda, contribuirá notablemente a obtener eficiencia energética en las mismas.

Verdaderamente no parece tan difícil alcanzar ese nivel de eficiencia en viviendas y edificios. Se trata de una inversión que procura el bienestar de todos.

Lo que da que pensar es en cómo se ha construido hasta hace relativamente poco.  La calidad de los materiales, el aislamiento, las ventanas, factores tan evidentes como importantes y a la vez tan descuidados.

Aunque mejor centrarse en lo positivo que es, que todo se puede mejorar y poco a poco, las rehabilitaciones, acabarán siendo sostenibles para todos.

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