La reinvención de la cerámica

No hay nada más clásico que la cerámica. Si acudimos a su origen, hay que meterse en una máquina del tiempo y retroceder mucho en la historia. Hay dataciones ya en el 24.000 a.c. donde las estatuillas, animales y humanas, eran hechas de arcilla y hechas en hornos excavados en el suelo. En la mayoría de los casos, estas figurillas fueron utilizadas con fines ceremoniales y no fue sino hasta aproximadamente otros 10.000 años más tarde que se hicieron grandes desarrollos en la cerámica para poder desarrollar objetos más funcionales, tales como recipientes para alimentos y almacenar agua y también fabricar ladrillos de arcilla para construir casas. Como puedes ver, hace mucho tiempo que la cerámica forma parte de nuestras vidas.

Etimología

También acudimos a Wikipedia para informarnos de dónde viene esta palabra, porque su origen nos da muchas pistas. La propuesta de los diccionarios (ideológicos y de sinónimos) y los manuales léxicos no ayuda a resolver la disyuntiva cuando «alfarería» aparece redirigida o referida a «cerámica», dándosele así a esta última mayor valor troncal.​ En el capítulo de las etimologías se indica que Alfarería, como alfar, provienen del árabe hispánico alfah hár, y este del árabe clásico fah har ‘alfarería’, y a su vez del hebreo hhafar ‘tierra, barro’.​ Por su parte, Cerámica procede del griego antiguo κεραμική (keramiké), femenino de κεραμικός, keramikós ‘hecho de arcilla’; “cerámico”, que designaba originalmente al barrio de los alfareros de la antigua Atenas, al noroeste de la Acrópolis.​

Usos de la cerámica

Su uso inicial fue la fabricación de recipientes empleados para contener alimentos o bebidas. Más adelante se utilizó para modelar figurillas de posible carácter simbólico, mágico, religioso o funerario. También se empleó como material de construcción en forma de ladrillo, teja, baldosa o azulejo, conformando muros o revistiendo paramentos. La técnica del vidriado aumentó su atractivo suntuario y su uso arquitectónico. A partir del siglo XIX se aplicó a la industria como aislante eléctrico y térmico en hornos, en motores y en blindajes. La moderna cerámica se aplica a las industrias de silicatos (grupo de minerales de mayor abundancia, pues constituyen más del 95 % de la corteza terrestre) y como complemento en tecnologías de construcción asociada al cemento. También es la base de las técnicas de esmaltes sobre metal.

Amoldada a los nuevos tiempos

Sin embargo, lejos de desaparecer, la cerámica ha sabido amoldarse a los nuevos tiempos. Actualmente se usa en muchas técnicas. Los artesanos se han adaptado a las necesidades de las sociedades actuales. De esta manera han creado piezas más modernas y al gusto de todos, ya que son muy conscientes de la competencia de los nuevos mercados y más aún con la llegada de Internet.

Estos nuevos modelos también han conllevado un progreso en el arte, ya que nada tienen que ver aquellas figuritas prehistóricas de barro con las representaciones artísticas actuales y las nuevas tendencias decorativas. Para contrastar esto, nos ponemos en contacto con la web ceramicaparaarquitectura.com. Podemos hablar de un ceramista 3.0. En esta tienda online de cerámica artesanal encontrarás todo lo que necesitas.

Se acabó eso de recorrerse multitud de establecimientos en busca de revestimientos cerámicos, celosías decorativas o modernos relieves, porque somos una de las mejores empresas de cerámica. Pero si lo que quieres es dar rienda suelta a tu imaginación y crear tus propios diseños de cerámica decorativa, sólo tendrás que seleccionar la forma, el color, el acabado y los centímetros de las piezas que necesitas para que Cerámica para Arquitectura haga realidad aquello que tienes en mente. Como puedes ver, una forma impresionante de reinventarse el mundo de la cerámica.

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Para terminar con esta reinvención de la cerámica, os dejo con una frase que me ha encantado de Emili Francés Sempere. “La alfarería es la cerámica popular, la más corriente, la que se hacía en los pueblos para uso popular. Después vino la cerámica, todo aquello que es decorado, con carácter suntuario, artístico». ¿Qué te parece?