Empresas de mudanzas, una opción al alza en un mercado global

Vivimos en una economía cada vez más globalizada en la que muchos de nosotros tenemos que dejar nuestros países de origen para poder poner rumbo a nuevos retos, en muchos casos, profesionales, aunque también amorosos en otros o por cuenta propia. En este sentido, las empresas de mudanzas internacionales tienen cada vez más trabajo al ser reclamadas para llevar la vida de los ciudadanos a sus nuevos destinos.

Vivimos en una economía cada vez más globalizada en la que muchos de nosotros tenemos que dejar nuestros países de origen para poder poner rumbo a nuevos retos, en muchos casos, profesionales, aunque también amorosos en otros o por cuenta propia. En este sentido, las empresas de mudanzas internacionales tienen cada vez más trabajo al ser reclamadas para llevar la vida de los ciudadanos a sus nuevos destinos.

Así, aunque muchos optan por dejar atrás algunos elementos como muebles u objetos de gran tamaño, los cuales suelen recaer en las casas de los padres, lo cierto es que a lo largo de nuestras vidas juntamos muchos objetos de más o menos valor, por lo que, a la hora de hacer una mudanza internacional, entre otros, debemos tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Establecer el presupuesto. Es importante tener en cuenta que las mudanzas internacionales son costosas, por lo que antes de decidir lo que se va a transportar, conviene solicitar un presupuesto de mudanza internacional a empresas especializadas. En este sentido, si vosotros no conocéis ninguna de estas compañías de confianza, nosotros os recomendamos que recurráis a los servicios de Mudanzas Alicante, quienes os asesorarán desde el primer momento e intentarán haceros el presupuesto más ajustado a vuestras necesidades. Si bien, antes de elegir una empresa de mudanza, es preferible solicitar al menos tres presupuestos y verificar la confiabilidad de las empresas. Una buena decisión es asegurar los objetos que se transportan, por lo tanto, el presupuesto debe incluir el seguro de transporte. También debe estimarse el embalaje profesional, en caso de que se prefiera contratar el servicio en lugar de empacar uno mismo. No obstante, si se trata de una persona sola o de una pareja con pocos bienes a transportar, puede ser más económico utilizar los servicios de cargo de las líneas aéreas en lugar de contratar los servicios de una empresa de mudanza, aunque esto ocurre en pocos casos, dada la competitividad del mercado actual.
  • Separar y escoger lo que se va a transportar. Uno de los pasos críticos de mudarse consiste en decidir qué se lleva al nuevo país. Es el momento de organizar y darle prioridad a todos los objetos que se acumulan a lo largo de la vida: los documentos personales, la memoria familiar (fotografías y diversos tipos de objetos y documentos), los muebles, los objetos de decoración, las piezas de arte, los libros, la ropa y los accesorios como las joyas. En este sentido, si ya se tiene un presupuesto estimado del gasto de mudanza, será más fácil realizar el triaje y decidir si se lleva únicamente lo imprescindible y personal, para comprar en el país de destino muebles nuevos, o si se traslada la mayor parte de los muebles y objetos familiares. Es por ello por lo que será el presupuesto familiar el que tenga la última palabra. Sobre todo, si se tiene en cuenta que en la mayoría de los países receptores de inmigración se pueden comprar muebles funcionales y de diseño a precios asequibles en las grandes tiendas especializadas en fabricar muebles y enseres de autoensamblaje. Por ello, generalmente, las personas más prácticas deciden llevar únicamente lo imprescindible y adquirir en el nuevo país muebles y objetos que se adapten a las dimensiones y características de las viviendas locales.
  • Llevar consigo los objetos de valor. Es muy conveniente que todos los objetos personales valiosos (documentos, ordenadores personales, equipos electrónicos pequeños de uso personal, fotografías y joyas) se transporten en el equipaje de avión y el servicio de mudanza internacional o de cargo debe emplearse únicamente para el transporte de muebles, objetos de decoración, enseres, libros y hasta ropa, no para bienes personales cuyo extravío constituiría una verdadera calamidad para el propietario.

Lleva en las maletas únicamente lo imprescindible

Podéis darle una vuelta, pero lo cierto es que la idea más realista es transportar en las maletas únicamente la ropa necesaria para la primera etapa del establecimiento, teniendo en cuenta que poco después se recibirá la carga completa de la mudanza. Por ello, para los que opten por seguir esta fórmula, se aconseja transportar en las maletas los siguientes artículos para tenerlos siempre a mano y custodiados:

  • Equipos electrónicos pequeños de uso personal como dispositivos de música digital, tabletas electrónicas, cargadores de estos aparatos y de los móviles, cámara fotográfica o de vídeo, etc.
  • Documentos personales muy valiosos, como fotografías u objetos familiares de gran importancia, como joyas.
  • Ropa básica, de acuerdo con el clima en el país de destino, para los primeros días del establecimiento. Deben incluirse algunas mudas de trabajo, por si se tienen planificadas entrevistas laborales.
  • Medicamentos, sobre todo si la persona tiene una condición de salud particular.
  • En las maletas de mano, las que puede llevar el pasajero consigo al avión, se aconseja llevar estrictamente lo necesario. Por ejemplo, se recomienda llevar los documentos académicos y personales y el ordenador personal portátil, además del teléfono móvil o cualquier otro dispositivo electrónico pequeño de uso personal.
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