Barcelona, una dura competencia para Madrid

España es uno de los pocos países en el mundo en el que, a pesar de contar con una capital, existe una ciudad que le planta cara a esa capital en materia económica y empresarial. Está claro que estamos hablando de Barcelona, que en muchos asuntos relacionados con la economía y el mundo empresarial es un verdadero quebradero de cabeza para la capital madrileña. Y es que la Ciudad Condal cuenta con un poderío financiero que es uno de los más potentes ya no sólo de España, sino también de Europa. Barcelona es una referencia en todos los sentidos.

Solo en Italia, donde Milán y Turín le hacen sombra a Roma, o Estados Unidos, donde Nueva York supera ampliamente a una ciudad como Washington, pueden decir lo mismo que podemos destacar aquí, en España. En Alemania también hay cierto debate puesto que Frankfurt y Munich son amenazas reales para una Berlín que, no obstante, suele atraer más la vista de los inversores. Lo que está clara es una cosa: Madrid no tiene una supremacía como la que tiene París, Londres e incluso Moscú. Nuestra capital tiene que convivir con una dura competidora situada a su noreste.

El Ayuntamiento de Barcelona, en un intento por promover las grandes ventajas que posee la ciudad, destacó en su página web como principales beneficios de Barcelona el estar situada en una ubicación privilegiada, tener las mejores conexiones de la Península y disponer de una inversión extranjera que ha tenido buena parte de la culpa del desarrollo que ha venido teniendo la ciudad desde que fue nombrada, hace ya tres décadas, como sede de los Juegos Olímpicos de 1992, que marcaron un antes y un después en la vida de la ciudad.

Barcelona es, como consecuencia de todo lo que estamos comentando, una ciudad que se sitúa a la vanguardia en lo que a negocios se refiere. Así lo confirmó el diario El Periódico en su página web en el mes de julio de 2014, en una noticia que afirmaba que la Ciudad Condal se encontraba en el ‘top ten’ mundial de ciudades en lo relativo a los sectores de las finanzas, los negocios y el turismo. La verdad es que Madrid no puede presumir de ello y, al menos en lo relativo a este apartado, es una ciudad que queda por detrás de Barcelona.

La importancia de Barcelona dentro del área de negocios va en aumento con el paso de los años. Y es que cada vez son más las empresas y los particulares que acuden a Barcelona para realizar cualquier tipo de negocio o para asistir a una reunión. Así nos lo han garantizado desde el centro de negocios BCN Doc, una de las entidades que más controla los flujos de gente que acude a la Ciudad Condal con motivo de la resolución de sus negocios. Barcelona es una referencia mundial en este sector y en el futuro tiene todavía más visos de mejora.

Los negocios y el turismo, los principales viveros de Barcelona

Lo cierto es que Barcelona ha vivido en buena medida de los réditos que le ofrece algo tan jugoso como el ser un centro de negocios de primer nivel a escala europea. La verdad es que la Ciudad Condal es el foco de atención de miles y miles de personas que buscan convertir sus negocios en algo más visible y más rentable de cara al futuro más próximo. Barcelona es la entrada a Europa de todos los empresarios españoles y éstos ven en la Ciudad Condal la oportunidad perfecta de darse a conocer en el extranjero.

Además de todo ello, Barcelona cuenta con la enorme fortuna de ser una de las ciudades que mejor posición tiene en materia turística. Estando bañada por el mar Mediterráneo, a una hora escasa de los Pirineos y con la enorme variedad cultural de la que dispone, ésta es sin duda la ciudad de los sueños de mucha gente. Bastaría tan solo con realizar una encuesta en la que se preguntase qué ciudad es la preferida de los españoles tanto para visitar como para residir.

El futuro de la ciudad es cuanto menos ilusionante. A pesar de todas las cosas que están pasando en la actualidad en su entorno, lo cierto es que la ilusión y el trabajo nadie se lo puede arrebatar. Barcelona es lo que es gracias al esfuerzo de todos sus ciudadanos y ese ha sido siempre el secreto de su éxito. Por eso compite de tú a tú con Madrid a pesar de no ser la capital de España. Barcelona puede presumir de algo que ciudades como Mánchester, San Petersburgo o Marsella: toserle a una ciudad de, en teoría, más envergadura, la capital de su país.