Retos legales de las nuevas tecnologías

Hace unos días he terminado de leer un libro que me ha llamado mucho la atención. Esta escrito por Albert Agustino y y Jorge Monclús,  y se titular Aspectos legales de las redes sociales. Ellos explican cuáles son esos retos legales que están planteando las nuevas tecnologías y que habría que subsanar. Y es que en los últimos meses nos están acribillando a noticias sobre asuntos legales en las redes sociales. Y no me refiero solo a las sanciones para tuiteros que insultan y acaban en la cárcel. También a la polémica que ha surgido con Facebook  y su venta de datos personales a varias empresas.

A día de hoy Internet y los sistemas de comunicación digital no se pueden explicar sin tener en cuenta las redes sociales, las cuales no tan sólo se han convertido en uno de los principales medios de comunicación e interacción entre usuarios. Esta nueva realidad requiere de una actualización de unas normas que si bien en su origen ya fueron específicamente diseñadas para el tratamiento del comercio electrónico, la protección de datos y la defensa de derechos en medios digitales, no pueden responder a los retos planteados por la Web 2.0.

En esta obra se pretende ofrecer al lector un análisis sistemático y actualizado de las principales cuestiones jurídicas que se dan en el contexto de las redes sociales, las cuales se han convertido en elemento central para empresas, usuarios e instituciones en su día a día.

Volviendo al famoso caso de Facebook y los datos personales, serás consciente que las empresas cada vez recogen y analizan más datos que obtienen no sólo a través de métodos tradicionales, es decir correo electrónico, formularios, etc.), sino también desde las redes sociales, dispositivos móviles conectados a Internet, wearables, etc. Pues bien, , al ser posible localizar y seguir la situación 24 horas al día de una persona y, a través de esa información, configurar un perfil que podría llegar a incluir datos sensibles, podría también resultar afectado su derecho fundamental a la intimidad que recoge la Constitución.  Aquí puedes saber si tus datos personales han sido vulnerados por la famosa red de Mark Zuckerberg.

Ley Orgánica de Protección de Datos

En 2018 se empezará a aplicar el nuevo reglamento europeo de protección de datos, que unifica el tratamiento de datos en los 28 estados miembros de la UE y que moderniza la regulación actual. La LOPD es de 1999, cuando no estaba generalizado el uso de medios de comunicación electrónicos en aparatos personalizados como los móviles. Así que si tienes dudas de que las empresas usan tus datos sin permiso lo mejor es que te pongas en manos de empresas que puedan asesorarte legalmente. En Tramites Fáciles Santander, expertos abogados, avisan de que es muy importante cumplir con esta Ley Orgánica de Protección de Datos, incluso avisan a los posibles emprendedores para que se adapten a ella. Entre sus razones esgrimen que

  • Porque tus clientes son el activo más importante de tu empresa y debes protegerlos.
  • Por la credibilidad que ganarás.
  • Por la mejora continua que supone en la seguridad de la información.
  • Por evitar fugas y pérdidas de información (trabajadores, colaboradores, etc).
  • Por la mejora que supone en la gestión de tu empresa.
  • Por normalizar las relaciones con terceros gracias a los contratos que se redactarán.
  • Para evitar sanciones de la Agencia Española de Protección de Datos.

Tuit y derechos de autor

Cuando habla de obras protegidas piensa en un libro o una película, pero no en un tuit. Por eso si alguna vez te has preguntado si un tuit puede llegar a ser considerado una obra protegida. Los autores dicen que aunque sólo tenga 140 caracteres, si se trata de una obra creativa, esa creación tiene una originalidad suficiente y, por lo tanto, se distingue de otras obras preexistentes, podremos estar ante una obra protegible por la normativa de derechos de autor. Sí podría llegarse a plantear. Es decir, que si se te ocurre un tuit muy original, y luego ves que te lo han copiado, también podrías denunciarlo.

La verdad es que en las nuevas tecnologías hay un gran vacío legal, por eso lo mejor es ponerse en manos de empresas que puedan asesorarte. Aún nos queda mucho camino por recorrer en cuanto a la generación 2.0. Como ves el acceso a todo tipo de empresas desde el móvil, el uso de la geolocalización o la creatividad de tuiteros generan conflictos legales por subsanar que todavía ni se saben.