Los visionarios de Internet

Es muy gracioso comprobar cómo, una vez más, el visionario que apostó y se arriesgó antes que nadie, ahora es poseedor de todo un mundo de éxito al alcance de su mano. Esta afirmación es totalmente cierta en multitud de sectores, desde aquel que apuesta por un producto por el que nadie apostó pero fue capaz de ver su potencial antes que nadie, hasta aquel que se adelanta en el tiempo siendo capaz de vislumbrar que es aquello que la sociedad demandará en un futuro cercano y saca a la venta un productos que a priori no tiene muy buena aceptación y que, en unos años, son éxito de ventas. Pero hoy vamos a hablar de Internet, ese gigante de la comunicación en el que muy pocos confiaron al principio y que ahora mueve miles de millones de euros anuales.

Abandonemos la idea que todos tenemos de Sillicon Valley o incluso de la moderna Pekín, dos de las ciudades más tecnológicas del mundo, y pensemos en pequeño, en el empresario de a pie, en ese que todos podríamos ser. Sólo unos pocos empresarios españoles apostaron por Internet cuando aún casi nadie lo hacía, e incluso podríamos decir que casi nadie lo conocía lo suficiente como para saber el potencial que tenía, pero aquellos visionarios que sí decidieron invertir en tiendas online o en el mundo de las comunicaciones online, son ahora los que más éxito tienen en su sector, pero… ¿por qué? ¿No dicen eso de que “los últimos serán los primeros”? ¿Por qué ellos tienen más éxito en Internet que los jóvenes emprendedores que sacan de la nada una nueva empresa?

En el negocio físico hay que saber hacia dónde apostar y en el comercio online ocurre exactamente lo mismo, pero con una salvedad: las páginas web que mayor antigüedad tienen y que más trabajadas están son las que más popularidad alcanzan en la red gracias al algoritmo de Google y, por tanto, aquellos pioneros que empezaron a trabajar online antes que los demás, tienen ahora una ventaja sobre el resto.

Eso no significa que un joven empresario que inicia ahora su andadura profesional no pueda conseguir el éxito de sus predecesores, de hecho, para eso existen campañas de posicionamiento SEO como las que crean grandes profesionales del medio como Estudios DWI o Telemaco, pero sí significa que les costará mucho más alcanzar el nivel de aquellos que llevan años trabajando su web en este sentido.

Antigüedad trabajada antes que moderna actualidad

Por ejemplo, en la calle, si encontramos dos tiendas de moda ubicadas una al lado de la otra, probablemente entraremos a la que nos ofrezca un diseño más actual, una decoración más moderna y un escaparate más llamativo ¿verdad? Pues en Internet no funciona exactamente así porque, si la competencia de ese comercio, a pesar de tener una estética pasada de moda, lleva más años trabajando la página de manera óptima, es muy posible que aparezca antes en los resultados de Google y, por tanto, nosotros accederemos antes a ella que a la moderna y actualizada. Ahora bien, una cosa es la popularidad que tengamos y otra el poder de conversión que tenga nuestra web porque puede estar posicionada en los primeros puestos de Google pero ser tan mala que no consigamos vender ni un bolígrafo a 0´20 céntimos de euro, así que, obviamente, hay que cuidar todos los detalles.

Eso sí, en lo que a popularidad online se refiere, tengan actualmente páginas llamativas y actualizadas o no, aquellos visionarios que apostaron por Internet antes que los demás son los que más fuerza tienen con sus webs y los que más visitas consiguen a sus tiendas online. Conclusión: si quieres competir con ellos empieza a trabajar el SEO de tu página y hazlo con profesionales especializados que sepan exactamente lo que están haciendo. Olvídate de aficionados, es un consejo.