El emprendimiento necesita de aparatos profesionales

Cuando montas un negocio no debes dejar nada al azar. Esto es algo básico, pero también es muy sencillo que en algún punto fallemos. Al final la marcha de la propia empresa te lo agradecerá. En mi caso era la segunda vez que intentaba un proyecto de reformas y necesitaba de un compresor para muchas cosas, por ejemplo, pintar las paredes de la casa, perforar agujeros o cortar materiales. Cuando os he hablado de la experiencia, es la que me ayudó a entender que tenía que contar con buenos aparatos profesionales. En mi anterior aventura no hice esto y me tocó gastarme el doble entre el aparato de mala calidad y el nuevo que, esta vez si me dio resultado.

Mi socio me comentó que le dieron buenas opiniones de mercurydos.es, una empresa con un amplio bagaje profesional y que tenía muy buenos equipos. Necesitábamos comprar dos por si las moscas y les llamamos. A los dos minutos ya nos dijeron cuál era el compresor que necesitábamos algo que hizo todo más fácil. Cuando ves que un profesional del comercio sabe además de lo que habla, poco queda más que decir. Nos lo enviaron y la verdad que contentísimos con el rendimiento que están dando. Ya les tenemos como una posibilidad casi cerrada para cuando haya que renovar los equipos o comprar alguna cosa más a nivel profesional.

Para todos aquellos que estéis montando un negocio y os digan que necesitáis un compresor os voy a comentar más sobre el tema.

¿Cómo funciona?

Su funcionamiento se basa en la transformación de la energía eléctrica, la cual genera un motor que puede ser eléctrico o de combustión en energía mecánica que pasa a ser energía neumática cuando se comprime el aire hasta la presión que sea necesaria para cada máquina o herramienta.

El compresor se encarga de recibir energía gracias al movimiento de un motor eléctrico, que se encarga de transformarla en energía de presión, la cual comprime el aire que aspira y lo almacena en un tanque o calderín. Puedes encontrar también en el mercado una serie de compresores con transmisión por correa que son más potentes y pueden realizar trabajos más duros, a nivel industrial o profesional.

¿Qué accesorios tiene?

Cuenta con un buen número de accesorios, en primer lugar los filtros, ya que el aire contiene siempre humedad e impurezas,. Algunas aplicaciones directas y el uso de máquinas, por lo que antes de usar un compresor, deben limpiarse y secarse el aire previo gracias a filtros o decantadores. El aceite es otro accesorio que no debe faltar, pues en el caso de las máquinas neumáticas, hay que lubricar el aire con aceites especializados antidesgaste y anticorrosión. Las pistolas también son otro accesorio de importancia, aquí todo depende del uso que se les quiera dar, pues las hay de soplado, inflado, hinchado, puntura o pistolas de uso profesional para lavar piezas de maquinaria.

¿Qué mantenimiento necesitan?

Hay que ser conscientes que la vida del compresor y la calidad de los trabajos que se obtienen con su uso tienen una clara relación con la calidad de mantenimiento que se le proporcione. Quiero daros unos pasos fundamentales que tenéis que seguir para que cuando lo tengáis, tenga un mantenimiento correcto y así os dure más. Debes verificar el nivel de aceite existente en el cárter del compresor y no dudar en cambiarlo de forma regular Muchos compresores no precisan de lubricación. Tienes que vaciar el agua que se encuentre acumulada en el calderín y filtro mediante sus purgadores.

Otro tema que merece tu atención es seguir fielmente las instrucciones que de el fabricante en cuestión sobre el mantenimiento del motor eléctrico, así como un controld el buen funcionamiento de la válvula de seguridad y del presostato del calderón o tanque. El filtro de admisión del aire es importante que este limpio, lo mismo que limpiar el polvo que se acumule en todo el equipo. Si sigues todas estas instrucciones, seguro que tu compresor te dura bastante más tiempo, algo bastante indicado cuando uno empieza, que todos los gastos que uno se pueda ahorrar son una bendición. Recuerda que aunque compres un buen equipo, eso no quita para que lo revises como es debido.